Estamos a día 10 de octubre del año 2026. Otro año se celebra el día mundial de la salud mental. En este breve reseña comentaré algunos casos de personajes famosos que sufrieron de problemas de salud mental durante sus vidas. Algunos son harto conocidos; otros no tanto. ¿Qué grandes escritores sufrían trastornos mentales graves hasta el punto de alterar sus vidas cotidianas y sus libros? Pienso en Virginia Woolf, esa lúcida escritora que se quitó la vida cuando el trastorno bipolar que padecía le hizo perder su capacidad intelectual y le arrebató la posibilidad de seguir escribiendo. Pienso en Dostoievski, que padecía epìlepsia, la enfermedad que los griegos denominaban sagrada, y que le provocaba delirios de naturaleza mística. Su epilepsia parecía ser fruto del abuso de bebidas alcohólicas. Anécdota literaria: Raskolnikov, el personaje central de crimen y castigo, revela en su nombre su propia esencia. Este ser acosado y perseguido por la culpa tiene en su nombre su propia definición. En ruso ese nombre significa escindido o dividido. Es decir, que su conciencia se ha roto y está disociada. Pienso en el caso famoso de Edgar Allan Poe, cuyos relatos góticos y sobrenaturales eran producto del delirium tremens causado por su alcoholismo. Sin Poe la literatura actual es inconcebible. Pienso en el caso mucho menos grave y mucho menos conocido de la fobia social que Borges padecía desde joven debido a su excesiva timidez y que logró superar por su cuenta. Nadie pensaría al escuchar las conferencias de Borges que detrás de semejante intelecto y erudición había un hombre que alguna vez tuvo miedo de hablar en público. Pienso en el caso de Strindberg, que sufrió un brote psicótico que logró superar gracias a la escritura y que narró en su inconmensurable obra Inferno. Pienso en el caso de Jung, que sufrió una experiencia que podría ser denominada psicótica pero que tenía un trasfondo demónico y espiritual detrás. La grandeza de Jung es que consiguió integrar esa espantosa experiencia en su psique, integrar esa sombra, concepto que tanto ha dado que hablar a los estudiosos de Jung y de su inconsciente colectivo. Pienso en el caso de Kant, que en su vejez sufrió una demencia de la cual no pudo recuperarse. De Quincey narra estas experiencias de lo que hoy sería diagnosticado como un Alzheimer en su mítico libro los últimos días de Immanuel Kant. Lo cierto es que no es de extrañar que sufriese este deterioro cognitivo tras el esfuerzo que hizo al concebir el sistema del idealismo trascendental, donde marcó el futuro de la filosofía para siempre. Pienso en el trágico final de Nietzsche, que pasó los últimos once años de su vida siendo cuidado al principio por su madre y después por su hermana tras perder el contacto con la realidad. En el caso de Nietzsche está atestiguado que posiblemente fue la sífilis que contrajo al tener contacto con prostitutas de forma frecuente lo que le provocó esta locura, una vez la infección alcanzó el cerebro. Pienso en el trágico final de Sylvia Plath tras años de depresión severa. Pienso en el caso de Eugene O´Neill, cuyo alcoholismo le condujo a una depresión profunda.
Hace muchos años un psiquiatra me habló de que la Biblia era el libro maestro donde se encontraban todos los arquetipos humanos. Cosa que yo ya sabía, me sorprendió que el psiquiatra, siendo completamente ateo, tuviese esta visión de un libro religioso. También me habló de algo que parece bastante lógico y que tiene cierta base científica: la correlación entre inteligencia genial o superior y el desarrollo de trastornos mentales. Véase el caso de un ilustre matemático como Georg Cantor, cuya concepción del infinito y los transfinitos dio lugar a la teoría de conjuntos y cuyo intento de demostrar el infinito en acto como la divinidad rompió su raciocinio. Véase el caso de John Nash, matemático que padecía esquizofrenia y que recibió el Premio Nobel de Economía y cuya vida fue interpretada por el gran Russell Crowe en su mejor interpretación hasta la fecha en a beautiful mind.
No hay genio que no tenga algo de locura. Como dice el estribillo de la canción the looking-glass de Avantasia, the quest for nexus has brought many men of genius to insanity (la búsqueda del nexo ha llevado a muchos hombres de genio a la locura) Es decir, el vínculo que une lo humano con lo divino puede llevar a la locura.
Granada, a 10 de octubre de 2026