Tu agonía: Horacio Quiroga
La tarde se moría y en el vientola seda de tu voz era un piano,y la condescendencia de tu manoera apenas un suave desaliento. Y tus dedos ungían un cristianoperdón, en un sutil afilamiento;la brisa suspiró, como en el cuentode una melancolía de verano. Con tu voz, en la verja de la quinta,calló tu palidez… Leer más Tu agonía: Horacio Quiroga
